martes, 13 de noviembre de 2012

Convocatoria del I Premio a Jóvenes Investigadores en Ciencias y Técnicas Historiográficas

Categoría: Noticias

Call for proposals for the first edition of the Prize for young researchers in Auxiliary Sciences of History, sponsored by the Spanish Society of Historiographic Sciences and Techniques.

Appel à propositions pour la première edition du Prix aux jeunes chercheurs des Sciences Auxiliares de l'Histoire, sponsorisé par la Societé Espagnole des Sciences et Techniques Historiographiques.


La Sociedad Española de Ciencias y Técnicas Historiográficas presentó la convocatoria de la primera edición del Premio a Jóvenes Investigadores en Ciencias y Técnicas Historiográficas, con el que se pretende incentivar a los invastigadores en sus primeros pasos, lo que resulta importante para asegurar un relevo generacional en este ámbito científico. En el concurso se premiará un trabajo original sobre cualquiera de las especialidades integradas en el área de Ciencias y Técnicas Historiográficas, que debe de ser presentado antes del 31 de enero del 2013.


Las bases del concurso son las siguientes:

1. Los participantes no podrán tener edad superior a 35 años en el momento del cierre de la convocatoria y deberán ser socios de la Sociedad Española de Ciencias y Técnicas Historiográficas en activo, es decir, al corriente de su cuota anual, o bien estar avalados por un socio en activo de la Sociedad.

2. El trabajo presentado será original, inédito, no premiado en ningún otro concurso y versará sobre temática relativa a cualquiera de las disciplinas integradas en el área de Ciencias y Técnicas Historiográficas.

3. La extensión del trabajo presentado no será, en ningún caso, inferior a 100 ni superior a 150 páginas, en pdf, a doble espacio, en tamaño de letra Times New Roman 12pp. Las notas a pie de página deberán ir a un solo espacio y el tamaño de su letra será 10pp.

4. Se presentará un CD con el trabajo, incluyéndose un lema identificativo en la primera página en blanco y en el nombre del fichero pdf. Junto al trabajo, y en un sobre cerrado, se incluirá el nombre y apellidos del autor/es, así como del miembro de la Sociedad que en su caso lo avala, la dirección postal completa, el número de teléfono y la dirección electrónica, recogiendo en la parte exterior de dicho sobre el lema identificativo del trabajo.

5. El premio consistirá en 600 euros (300 en caso de que el jurado estime otorgarlo de modo compartido). Si el premiado lo desea, se podrá publicar el trabajo en la Web de la Sociedad, en una sección específica. Se entregará certificado acreditativo del premio.

6. Podrá declararse el premio desierto en el caso de que ninguno de los originales presentados alcance un mínimo de calidad exigible. No se concederá tampoco accésit. El fallo del jurado será inapelable y se hará público en las siguientes Jornadas científicas de la Sociedad.

7. El jurado estará compuesto por el presidente de la Sociedad y dos miembros de la Junta Directiva. De cada trabajo presentado se pedirá un informe a un miembro de la Sociedad, especialista en la materia, que evalúe su calidad. Será obligación de jurado y evaluadores la salvaguarda del anonimato de los originales presentados al premio, realizándose la tarea de selección con el mayor rigor de calidad científica.


Aquellos que esten interesados en participar en el concurso, podrán encontrar las bases y la información de contacto en la página web de la Sociedad Española de Ciencias y Técnicas Historiográficas.


miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Qué son la epigrafía y la numismática?

Categoría: Artículos

What is Epigraphy and Numismatics? [Introduction to the disciplines that compose the auxiliary sciences of history]

Qu’est-ce que l'Épigraphie et la Numismatique? [Introduction aux disciplines qui composent les sciences auxiliaires de l'histoire]


La presentación de este artículo significa que hemos concluido la redacción de la serie dedicada al  conocimiento introductorio sobre las diferentes disciplinas de las Ciencias y Técnicas Historiográficas, concluyendo el primero de los objetivos del Blog Conscriptio. Este último artículo puede ser el que más controversia vaya a generar ya que estará dedicado a la epigrafía, disciplina que para algunos autores no merece tener una consideración independiente al tratarse de una expresión más de un hecho abarcable en la paleografía, solo que en un soporte duro. Otras personas guiadas por intereses corporativistas que quieren vincular únicamente esta disciplina con la Historia Antigua, pensarán que es pretencioso analizar la epigrafía desde las Ciencias y Técnicas Historiográficas. A pesar de que la epigrafía tenga una importancia más destacada en la construcción de la Historia Antigua por la carencia de otras fuentes escritas y por la importancia que dieron estas sociedades a la escritura monumental, debemos de incidir en el hecho de que es una disciplina transversal que abarca todos los periodos de la historia de la humanidad y que es susceptible de analizarse mediante las metodologías acostumbradas en nuestro campo académico. Finalmente dedicaremos un apartado a la numismática, otra disciplina de las Ciencias y Técnicas Historiográficas, que suele relacionarse con la epigrafía en los planes de estudio, pero se trata del estudio de una fuente tan singular como es la moneda que cuenta con sus propias características.

Temas a tratar:
  1. El nacimiento de la epigrafía como ciencia auxiliar.
  2. La nueva epigrafía y la ampliación de su ámbito cronológico.
  3. La numismática, el estudio de la moneda.
  4. Bibliografía.


Epigrafía es una palabra derivada del griego "ἐπιγραφή" que literalmente significa "escrito sobre" y que podemos traducir por "inscripción". La Real Academia de la Lengua Española completa esa etimología, definiendo epigrafía como la ciencia cuyo objeto es conocer e interpretar las inscripciones. Si bien la entrada en el diccionario es correcta, es bastante pobre para todo lo que en realidad abarca esta disciplina.

La epigrafía tiene sus orígenes en el interés por la cultura clásica existente en el Renacimiento, en el siglo XVI aparece la figura del poeta George Fabricius que en 1549 es el primero en reconocer el valor de los textos legales de las inscripciones romanas con una edición de una selección de inscripciones. Sin embargo, el impulso definitivo de la epigrafía como ciencia auxiliar se produjo a finales del siglo XIX, el positivismo necesitaba dotarse de este tipo de fuentes para justificar su pretendida objetividad. Destacan las figuras de August Wilhelm Zumpt, Theodor Mommsen, o Emil Hübner. En esta época la epigrafía es una disciplina práctica centrada en la lectura de fuentes, cuyo único objetivo es aportar el mayor número de pruebas para la construcción de la historia y más concretamente de la Historia Antigua. No es de extrañar que sea la fecha de nacimiento de los grandes recopilaciones de inscripciones, los córpora, como pueden ser el Corpus Inscriptionarum Latinarum (CIL), el Inscriptiones Graecae (IG), L'Anné Epigraphique (AE), o Hispania Epigraphica (HEp); los cuales todavía siguen completándose ante la fortuita aparición de nuevos epígrafes en excavaciones arqueológicas. Una vinculación entre la Historia Antigua que podemos comprender mejor a través de dos podcasts o grabaciones de audio de dos profesores de la U.N.E.D., cuyo enlaces muestro a continuación:

Reconociendo las limitaciones de la visión positivista de la epigrafía, podemos afirmar que se sentaron las bases para la lectura e interpretación del contenido de las inscripciones que todavía siguen vigentes en la disciplina como puede ser la datación, las abreviaturas o la tipología de inscripciones (funerarias, votivas, monumentales, honoríficas...).



Lapis Niger, epígrafe del periodo arcaico de Roma

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/ca/Rosetta_Stone_BW.jpeg
La piedra Rosetta, la inscripción más conocida
La copa de Néstor, inscripción griega más antigua de la Magna Grecia
Inscripción del Arco de Tito en Roma



A mediados del siglo XX se discute sobre el concepto de epigrafía, el paleógrafo Jean Mallon, especialista en las escrituras romanas, plantea que es una ciencia mal definida con fronteras arbitrarias respecto a la paleografía. El estudio de las pizarras visigóticas era un aliciente para derribar esa tradicional barrera entre soporte duro (epigrafía) y soporte blando (paleografía), por ello Navascues redefine el concepto de epigrafía como: "la escritura trazada sobre ciertas materias de naturaleza inorgánica, u orgánica a veces, pero siempre caracterizada por una dureza física que requiere procedimientos de escribir adecuados, diferentes de los usuales en la escritura trazada sobre las materias escriptorias corrientes". Muchos epigrafistas empiezan a fijarse no solo en el fondo sino también en la forma de las inscripciones que estudian, utilizan el método paleográficos y sacan conclusiones que pueden aportar información al estudio de la fuente, pudiendo datarlas o seguir la existencia de ciertos talleres epigráficos. Algunos paleógrafos incluso defienden la idea de incorporar a la epigrafía dentro de la propia paleografía.

Otro cambio conceptual se produce a finales del siglo XX en consonancia con la expansión de la perspectiva de la cultura escrita en la paleografía, e incluso su paladín, Armando Petrucci, acometió una encuesta entre los epigrafistas para ver su perspectiva de los cambios conceptuales de su disciplina. En este sentido Robert Favreau centró sus preocupaciones en la función del texto epigráfico, la finalidad de publicidad universal y durable de las inscripciones. El estudio de la función de las inscripciones nos lleva a cuestiones del uso de la escritura como instrumento de poder, la recepción del mensaje entre los potenciales destinatarios, el nivel de alfabetización de una sociedad, el simbolismo de las inscripciones..., lo que MacMullan definió como el estudio del hábito epigráfico. Cabe destacar que esta perspectiva del estudio de la función de los epígrafes medievales ha tenido un gran éxito en la recién nacida epigrafía medieval, ampliación cronológica de la disciplina en la cual se están produciendo los mayores avances metodológicos, ante una epigrafía antigua aferrada en ocasiones a la tradición. Podemos afirmar que la frontera está actualmente en la epigrafía moderna y contemporánea, además de la epigrafía en otros sistemas de escritura como el árabe o el maya.

Podemos definir a la epigrafía como una disciplina autónoma de las Ciencias y Técnicas Historiográficas que estudia las manifestaciones escritas en cualquier soporte cuya finalidad es hacer perdurable su memoria y pública existencia que no sólo está orientada a hacerlas legibles sino también a conocer su forma y su función. Pudiendo ser objeto de estudio de la epigrafía escrituras en pinturas murales, mosaicos, azulejos, faros de neón...


Lápida fundacional de la Iglesia de San Andrés de Valdebárzana (Asturias)
Inscripciones en castellano y árabe en la Alhambra de Granada
Epígrafe en azulejo en la catedral de Oporto
Una pintura mural en la tumba de Nefertari



3.- La numismática, el estudio de la moneda.

Numismática es una palabra derivada del latín "Numismatis", genitivo de "Numisma" que en castellano se traduce como moneda, cuya finalidad es el estudio de las propias monedas. Se puede considerar a Joseph Hilarius Eckhel como su fundador a finales del siglo XVIII, pero al igual que sucede con la epigrafía no se consagra como ciencia auxiliar de la historia hasta la era positivista.

La Numismática tiene dos vertientes, la consideración anticuaria de la moneda como objeto de coleccionismo, y la moderna consideración de la moneda como fuente histórica que puede informar sobre aspectos políticos, jurídicos, religiosos, estéticos, paleográficos...

La moneda se puede analizar desde un punto de vista externo, apreciando elementos mensurables como la materia, el peso y las dimensiones. Por otra parte esta el análisis de los elementos internos como son las imágenes y las inscripciones contenidas en la moneda. Los datos obtenidos sirven para reconstruir no sólo las tipologías de las emisiones monetarias del pasado, sino también para conocer la historia económica y la simbología del poder. Cabe destacar la existencia de una vertiente importante de estudios que reconstruyen a través de la documentación, las monedas desaparecidas o la historia de su emisión.

Por lo tanto, todavía sigue siendo valida la definición dada por Ernest Babelon a comienzos del siglo XX. En ella se define a la numismática como "la ciencia que comprende el estudio de las monedas en todos sus aspectos, y todo lo que con ello se relaciona; las estudia tanto en si misma como en los documentos escritos que se refieren a la moneda y las estudia bajo un punto de vista económico, legislativo, metodológico, artístico, mitológico, iconográfico, epigráfico..."
Al igual que sucede con la epigrafía, la carencia de fuentes documentales hace que la numismática tenga un mayor peso en la reconstrucción de la Historia Antigua que en la de otros periodos históricos, aunque también existen estudios de la moneda medieval, moderna o contemporánea. Generalmente se suele asociar a la epigrafía en los planes de estudio vigentes, y además la imparten especialistas en Historia Antigua en vez de las Ciencias y Técnicas Historiográficas.



Tretradracma griego con la lechuza de Minerva
As con la efigie del emperador romano Caligula
Agnel de oro de Felipe IV de Francia
Ducado de plata de Felipe II de España



4.- Bibliografía.


viernes, 12 de octubre de 2012

Inauguración de la sección Multimedia en Conscriptio

Categoría: Noticias

Inauguration of the Media section in the blog Conscriptio.

Inauguration de la section Multimédia du blog Conscriptio.


La difusión de las Ciencias y Técnicas Historiográficas no se debe de limitar a los libros y páginas web en donde se combinan textos con imágenes de la documentación estudiada, sino que también es posible explotar otros medios que hacen más asequible la llegada de nuestras disciplinas al gran público, en este caso nos referimos tanto a los vídeos y a los podcasts. Antaño estas especialidades apenas tenían espacio en los canales de televisión y de radio, pero la llegada de internet ha sido revolucionaria en este aspecto ya que cualquiera puede difundir su material e incluso hay canales como Youtube que facilitan esta cuestión, por lo que muchas instituciones, especialmente los archivos, se han lanzado a publicar cuestiones relacionadas.

Desde Conscriptio hemos tenido en cuenta tales iniciativas desde un primer momento, las cuales estaban recogidas en un apartado de la sección Recursos, pero fuimos conscientes de que dado a su especial valor para la difusión entre el gran público de las Ciencias y Técnicas Historiográficas, uno de los objetivos de nuestra plataforma, se hacía necesaria la creación de una sección aparte en donde se les diera un tratamiento más adecuado, por ello nació la sección Multimedia.




En ella hemos separado los materiales en base a su naturaleza: vídeos y audios, y a su idioma: castellano y otros idiomas. A partir de ahí cada pieza se trata de manera individualizada con una ficha en la que se recoge no sólo el título y el enlace, sino que también se clasifica dentro de una disciplina a través de una imagen hecha para tal fin y se ofrecen datos básicos como el autor, la fuente, el tipo de pieza, la duración y un breve resumen de su contenido. Un ejemplo de ficha es el que ofrecemos a continuación:



Autor: Ministerio de Cultura de España
Idioma: Castellano
Tipo: Documental
Duración: 15' 29''
Fuente: Canal del Ministerio de Cultura de España en Youtube
Resumen: Presentación del Archivo Histórico de Indias de Sevilla, con un lenguaje literario se presenta la historia del edificio de su sede, la creación del archivo a finales del siglo XVIII para contraponer el discurso de la leyenda negra, los diferentes fondos inciales y las incorporaciones.










sábado, 29 de septiembre de 2012

Novedades en propuestas de congresos, jornadas, cursos - Otoño 2012

Categoría: Noticias

What is new in proposals for conferences, seminars and courses - Fall 2012

Quoi de neuf en propositions de conférences, séminaires et cours - Automne 2012


Las Ciencias y Técnicas Historiográficas no descansan tras un verano lleno de congresos en los que se han debatido cuestiones interesantes sobre diplomática episcopal y capitular, el cumplimiento de la norma a la hora de ejecutar escrituras medievales, los formularios medievales..., los cuales han tenido algunas recensiones cuyos enlaces ponemos a vuestra disposición:

Escriba en un manuscrito árabe del s. XII


Comienza un nuevo curso lectivo y con ello aparece una serie de buenas propuestas en materia de congresos, jornadas, seminarios y cursos sobre todos los aspectos que rodean a las Ciencias y Técnicas Historiográficas, por ello es preciso renovar el apartado correspondiente de la página web y a la vez ofrecer a los lectores un listado completo ordenado cronologicamente para que puedan hacerse una idea de las posibilidades que tienen para ampliar sus conocimientos.

Parece que los eventos relacionados con el aprovechamiento de nuevas tecnologías y la investigación sobre manuscritos en ámbitos extraeuropeos son los que más presencia tienen en estas últimas convocatorias, aunque también hay otros relacionados con temas olvidados como la diplomática del documento administrativo o el género epistolar.





jueves, 20 de septiembre de 2012

El Particularismo gráfico

Categoría: Artículos

The Graphic Particularism, writing in the early centuries of the Middle Ages. [History of the Latin Writing]

Le Particularisme Graphique, l'écriture dans les premiers siècles du Moyen Age. [Histoire de l'Écriture Latin]

Continuando con el ciclo de artículos sobre la historia de la escritura latina, nos vamos a detener en uno de sus períodos más complejos, el del particularismo gráfico. La ruptura de la unidad del Imperio Romano supuso la creación de diversos reinos bárbaros que ocuparon sus territorios occidentales, la profundización en el proceso de ruralización iniciado en la crisis del siglo III, y que el fenómeno de la escritura casi quedara en monopolio para la Iglesia Cristiana sobre el fenómeno de la escritura. Todo ello generó un proceso de particularismo, los territorios aislados en nuevos núcleos de poder como los reinos bárbaros o los monasterios, generaron escrituras originales a partir del núcleo común de las escrituras romanas, una riqueza que contrasta con la uniformidad de épocas precedentes y posteriores.

Temas a tratar:
  1. La definición de particularismo gráfico.
  2. Los diferentes tipos de escrituras aparecidas.
  3. El particularismo gráfico en la Península Ibérica.
  4. Bibliografía.

1.- La definición de particularismo gráfico.

Conocemos como el particularismo gráfico aquella etapa de la historia de la escritura latina situada entre dos periodos de uniformidad como fueron la escritura romana y la escritura carolina, y que se caracteriza por todo lo contrario, por la existencia de diversos tipos de escritura en los diferentes ámbitos locales en los que se atomizó la Cristiandad Occidental tras la caída del Imperio Romano Occidental.

Tradicionalmente se ha denominado a este periodo como el de las escrituras precarolinas, pero esta definición no es del todo exacta, ya que no existe una relación directa entre las escrituras existentes en ese momento y la escritura carolina, aunque podría admitirse desde una perspectiva cronológica (fueron reemplazadas por la escritura carolina mediante imposición). Otro término utilizado fue el de escrituras nacionales, de esta forma se aludía a la formación de diversos reinos bárbaros en los territorios del Imperio Romano Occidental, pero es poco acertado ya que muchas de estas escrituras sólo se circunscribían a los scriptorium de monasterios localizados.

La cronología del particularismo gráfico comienza progresivamente con la caída del Imperio Romano de Occidente, a medida que ciertos territorios van perdiendo el contacto entre ellos, y termina paulatinamente desde la aparición de la escritura carolina hasta su imposición en todo el Occidente Cristiano, por lo que en algunos territorios este período pudo prolongarse desde finales del siglo V hasta mediados del siglo XII.

Por tanto, se corresponde con el periodo histórico que conocemos como Alta Edad Media, y tres fenómenos que la caracterizan fueron decisivos en la atomización de la unidad escripturaria, a saber: germanismo, ruralización, y cristianismo. Con germanismo nos queremos referir a la aparición de nuevos reinos con sus propias cancillerías, por lo que se termina la unidad administrativa como factor de uniformidad en los usos escriturarios. La ruralización impuesta por la crisis económica supuso que la vida tuviese un radio de corto alcance perdiendo la uniformidad propia de un fuerte poder central, además se pierde la necesidad del derecho escrito y se valoran los pactos orales entre una sociedad con un elevado analfabetismo, no estaremos por tanto ante un fenómeno común, lo que sería otro factor de uniformidad. Finalmente el cristianismo estuvo interesado en la elaboración de libros para controlar su liturgia y monopolizar el saber, por lo que los monasterios dispondrán de sus propios scriptoria, además también la necesitan para su propia administración que por aquel entonces reemplazaba al poder civil con los obispados y la cancillería pontificia.


2.- Los diferentes tipos de escrituras aparecidas.

No hubo periodo en la historia de la escritura latina en el que hubiera tal variedad de tipos de escritura como en la etapa del particularismo gráfico, todas ellas interpretaciones locales de la herencia gráfica del mundo romano, de hecho en aquella época todavía se utilizaba la versión canonizada de la uncial, la semiuncial y la capital clásica, y derivaciones de la común nueva.

La escritura merovingia en un diploma del rey Childeberto III del 692
Dentro de las escrituras del particularismo gráfico podemos establecer una separación entre las librarias y las cursivas. Las cursivas son todas ellas producto de la evolución local de la común nueva bien utilizadas en la administración o en necesidades menos solemnes, por ello dentro de las cursivas se diferencian las cancillerescas y las usuales.

Comenzando por las cancillerescas, en la cancillería pontificia reconocemos una evolución desde su primer documento conservado del 788 hasta finales del siglo XI que dio lugar a una escritura artificiosa de astiles muy prolongados que contrasta con el pequeño modulo de las letras, ésta se conoce como curial nueva y perduró hasta el siglo XII. Otra variante es la cancilleresca merovingia que fue la base de la administración del reino franco entre los siglos VI y VIII, así como también es posible reconocer la existencia de una cancilleresca visigoda, en ambos casos la problemática es la escasez de fuentes para su estudio. Pero más difícil es poder realizar un análisis detallado de las escrituras usuales ante la escasez de materiales, en algunos casos limitados al estudio de anotaciones marginales, las más conocidas son las utilizadas en Francia, en Italia y en la Península Ibérica.

Por otra parte, el estudio de las escrituras sentadas es más sencillo ya que los productos a los que estaban destinadas, libros solemnes, han sobrevivido hasta nuestros días con menos dificultades que documentos aislados u otros materiales. Por ello reconocemos una amplia variedad de escrituras que proceden de la evolución de la uncial y de la semiuncial, escrituras librarias del mundo romano. En los monasterios de las Islas Británicas se formó la escritura insular, facilmente reconocible por sus formas redondeadas y sus cortas astas, cuyo ejemplo más paradigmático es el Libro de Kells. La influencia insular fue importante e incluso llego al continente como podemos ver en las variantes librarias practicadas en diversos monasterios del ámbito franco aparecidas entre los siglos VII y VIII, a saber: la escritura de Luxeuil, la escritura de Laón, la escritura a-b de Corbie, y la escritura e-n de Corbie. En Italia también hubo una multiplicidad de centros de escritura dando lugar a la escritura de la Catedral de Verona, la escritura de Bobbio, la escritura de Lucca, o la escritura Beneventana; siendo esta última la más importante al extenderse desde el monasterio benedictino de Montecassino a todo el sur italiano en un arco temporal amplio que abarca desde el siglo VIII hasta el XIII, resistiendo la influencia de la escritura carolina e incluso pudiendo haber sido un antecedente de la gótica, con la cual comparte la presencia de enormes contrastes. Otro monasterio destacado del altomedioevo fue el de Sant Gallen, cuyo scriptorium practicó lo que conocemos como escritura Retica Almanica, que junto a la Retica Curiense fueron los dos tipos más destacados de Suiza. En la Península Ibérica la escritura libraria correspondiente es la visgótica sentada, la cual veremos a continuación.


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La escritura insular del libro de Durrow escrito a finales del siglo VII
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La escritura de Luxeuil en el Leccionario de Luxeuil del siglo VIII
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La Etimologías de San Isidoro de Sevilla, ejemplo de la escritura a-b de Corbie
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La regla de San Benito, ejemplo de la escritura beneventana del siglo XI



3.- El particularismo gráfico en la Península Ibérica.

La Península Ibérica no fue una excepción en el proceso de particularismo gráfico, si bien los conquistadores visigodos tenían su propio sistema, la escritura ulfilana, una mezcla de escrituras latinas, griegas y rúnicas que no conocemos bien debido a la destrucción de los códices litúrgicos en donde se empleaba, como en muchos otros aspectos, se adaptaron a los usos de los conquistados, lo que a nivel gráfico supuso que aceptaron la tradición escrituraria del periodo romano, especialmente cuando aceptaron el cristianismo ortodoxo.

Sin embargo, como ocurrió en otros puntos de los antiguos territorios del Imperio Romano de Occidente, las diferentes grafías del periodo anterior se fueron paulatinamente transformando hacia una manera que podemos definir como rústica. La capital clásica empieza a tener modificaciones en sus caracteres, nexos, empleo de letras embebidas, combinación con otras escrituras minúsculas... Las escrituras librarías se adaptan a un nuevo soporte, el pergamino, algo que podemos observar mejor en la semiuncial ya que existen poco ejemplos de la uncial, al ser utilizada exclusivamente en productos de lujo, entre ellos tenemos los 108 folios del palimpsesto de la Catedral de León, el Codex Miscellaneus Ovetensis, y el Pentateuco Ashburnham. La común nueva también perduró, algo que podemos observar en dos tipos de fuentes fragmentarias como son los palimpsestos y las pizarras, los palimpsestos son trozos fragmentarios de documentos que en su mayor parte fueron descubiertos en diversos códices del Archivo Histórico Nacional por Áscari Mundó a mediados del siglo XX, y que fueron objeto de estudio en la Diplomática Hispano-Visigoda de Ángel Canellas, en ellos se puede ver la adaptación de la común nueva a usos cancillerescos con pronunciados astiles; mientras que las pizarras, soporte original utilizado en casi todo el Noroeste Peninsular, excepto Galicia, para escribir documentos privados para una economía rural, que nos deja un tipo de escritura usual particular que combina rasgos de la común nueva pero también de las escrituras librarias, la cual fue estudiada por Isabel Velázquez Soriano. En todos los casos los testimonios son escasos pero continuamente se producen nuevos hallazgos que nos permiten ampliar el conocimiento, especialmente en lo que se refiere a las pizarras que son encontradas por arqueólogos o simplemente por vecinos curiosos como es el caso de la pizarra de Carrio.

La escritura visigótica, que no tiene nada que ver con la época del Reino de Toledo, nace a partir del siglo VIII como evolución de las prácticas escriturarias del periodo visigodo, un proceso paralelo en el que se observa la creación de una escritura libraria que se conoce como visigótica sentada o redonda, y una escritura cursiva que recibe el nombre de visigótica cursiva. A pesar que la denominación de Mabillon de escritura visigótica es inexacta, es aquella que ha triunfado en la literatura académica y no porque no hayan existido alternativas, en la época medieval fue denominada como gótica como contraposición a la letra francesa, es decir, la escritura carolina que finalmente la reemplazó. También en aquel periodo fue definida como escritura mozárabe por Rodrigo Ximénez de Rada o littera toledana por Lucas de Tuy. Asimismo tampoco tuvieron éxito propuestas posteriores como la de escritura precarolina española de Lehmann, el de precarolina gótica de Weinberger, o el de escritura visigótica mozárabe del manual de la UNED.

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Escritura visigótica sentada en el Códice de Roda del siglo X
La cuestión de los orígenes de la escritura visigótica no está cerrada así como afirmó María del Carmen del Camino, lo que se debe a la mala conservación de las fuentes en el contexto de la conquista árabe de la Península Ibérica. Podemos decir que fue un proceso paulatino de selección de formas gráficas que se dio a mediados del siglo VIII, se suele poner como primer hito las notas marginales del Códice Oracional de Verona, lo que supondría que la escritura se originó en la Tarraconense, pero otros especialistas sugieren que tuvo que ser en Toledo, en Sevilla, o en el noroeste peninsular como territorio de pizarras, incluso Bischoff lanzó una tesis remota en donde se defendía que procedía del Norte de África.

La visigótica es una escritura bien conocida ya que debido a su largo periodo de vigencia, de hasta seis siglos en algunos de los territorios peninsulares, y a la vigencia de la documentación judicial hasta la desamortización, disponemos alrededor de un millar de documentos y sobre unos 350 códices. Esto significa que junto a la Beneventana, es una de las escrituras del particularismo gráfico mejor estudiadas. Algunas de las obras más destacadas son el Beato de Liébana, el Liber Testamentorum Ovetensis, el Becerro Gótico de Sahagún, el Testamentum Adefonsi Regis, el Becerro Gótico de San Millán de la Cogolla, la Biblia visigótica de San Isidoro de León, la Biblia hispalense, el Beato de Fanlo, las copias del Liber Iudiciorum...

Las letras más características de la visigótica son la “a” abierta, la “d” uncial y la “t” caída. En la variante redonda aparecerán los caracteres de una manera poco variable, con escasas ligaduras y abreviaturas, que además siguen unas normas. Mientras que en la cursiva se tienden a deformar los caracteres personalizadamente para buscar una mayor velocidad y la creación de ligaduras. La visigótica redonda se empleó en la elaboración de códices y a partir del siglo XI, también aparece en documentos y en copias de documentos anteriores, mientras que la visigótica cursiva fue perdiendo protagonismo. Una de las cuestiones sin resolver es el de la datación de los códices en visigótica sentada, en este sentido es importante la aportación de Löwe que indica que aquellos textos que no diferencian gráficamente la “ti” dental fuerte y la “ti” sibilante se sitúan entre el siglo VIII y la primera mitad del siglo X, aunque tiene la problemática de la aplicación posterior en copias tardías.

La escritura visigótica fue reemplazada finalmente por la escritura carolina. Sin embargo, este proceso tiene diferencias según los diferentes reinos peninsular, mientras que en el noreste peninsular se impone en tiempos de Carlomagno con la creación de la Marca Hispánica, en los restantes territorios cristianos de la órbita del Reino de Asturias se impuso entre los siglos XI y XII. Las causas de este proceso de sustitución las hemos analizado en el correspondiente artículo sobre la escritura carolina.

Extracto del Beato de Liébana (Siglo VIII-IX) en el que podemos apreciar la visigótica redonda en su parte inferior

4.- Bibliografía.
  • ALTURO I PERUCHO,  Jesús, "Escritura visigótica y escritura carolina en el contexto cultural de la Cataluña del siglo IX", Memoria Ecclesiae, 2, 1991, pp. 33-44
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, “La escritura visigótica de origen transpirenaico. Una aproximación a sus particularidades”, Hispania Sacra, 46/93, 1994, pp. 33-64.
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, “La escritura visigótica. Estado de la cuestión”, Archiv für Diplomatik, 50, 2004, pp. 347-386.
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, y MUNDÓ MARCET, Anscari Manuel, "La escritura de transición de la visigótica a la carolina en la Cataluña del siglo IX", en Actas del VIII coloquio del Comité Internacional de Paleografía Latina (Madrid-Toledo 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 131-138.
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, TORRAS CORTINA, Miquel, y CASTRO CORREA, Ainoa, La escritura visigótica en la Península Ibérica: nuevas aportaciones (Actas de las jornadas internacionales celebradas en 2010), Universitat Autònoma de Barcelona, Bellaterra, 2012.
  • AZEVEDO SANTOS, Maria José, Da Visigótica à carolina, a escrita em Portugal de 882 a 1172: aspectos técnicos e culturais, Fundação Calouste Gulbekian e Junta Nacional de Investigação científica e tecnológica, Lisboa, 1994.
  • BARTOLINI, Franco, "Note paleographiche. Ancora sulle scritture precaroline", Bullettino dell'Instituto Storico Italiano per il medioevo, 62, 1950, pp. 139-157.
  • BISCHOFF, Berhard, Die entstehung des Sankt Galler Klosterplanes in paleographischer sicht, St.Gallens, 1962, pp.67-78
  • BLASCO MARTÍNEZ, Rosa María, "Aproximación a la escritura visigótica en Cantabria. La documentación conservada en Santillana", Altamira. Revista del Centro de Estudios montañeses, 47, 1988, pp. 75-128.
  • BLASCO MARTÍNEZ, Rosa María, "La escritura de la zona norte peninsular en los siglos XI y XII", Estudis Castellonencs, 6, 1994-1995, pp. 213-223.
  • CALLEJA PUERTA, Miguel, “De la visigótica a la carolina en los documentos del archivo de San Vicente de Oviedo. La escritura de Dominicus y Pelagius”, en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 189-200.
  • CALLEJA PUERTA, Miguel, "Noticia del hallazgo de la Pizarra de Carrio (Villayón, Asturias)",  en VAL GONZÁLEZ DE LA PEÑA, María del, Estudios en memoria del profesor Dr. Carlos Sánchez. Homenaje, Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 2007, pp. 555-564.
  • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, “Las llamadas escrituras precarolinas, terminología e historia de la paleografía”, Historia, Instituciones, Documentos, 12, 1985, pp. 143-166.
  • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, "Los orígenes de la escritura visigótica: ¿Otras posibilidades para su estudio?" en  Actas del VIII coloquio del Comité Internacional de Paleografía Latina (Madrid-Toledo 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 29-38.
  • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, "Luigi Schiaparelli y los orígenes de la escritura visigótica", Historia, Instituciones, Documentos, 16, 1992, pp. 125-132.
  • CANELLAS LÓPEZ, Ángel, Diplomática Hispano-visigoda, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1979.
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  • RUIZ ASENCIO, José Manuel, "La escritura y el libro (en la España Visigoda)", en JOVER ZAMORA, José María, Historia de España de Menéndez Pidal (vol III - La España visigoda: la monarquía, la cultura, las artes), Espasa-Calpe, Madrid, 1991, pp. 161-205.
  • SCHIAPARELLI, Luigi, Influenze straniere nella scrittura italiana dei secoli VIII e IX: note paleografiche, Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma, 1927
  • SCHIAPARELLI, Luigi, "Intorno all'origine a alcuni caratteri delle scritture e del sistema abbreviativo irlandese", Archivio Storico Italiano, LXXIV, 2, 1916, pp. 3-126
  • SCHIAPARELLI, Luigi, "Intorno all'origine della scrittura curiale romana", Archivio Storico Italiano, VII, 6, 1926, pp.165-196
  • SERNA SERNA, Sonia, "La desaparición de la escritura visigótica y la introducción de la escritura carolina en el archivo de la Catedral de Burgos (1050-1150)", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 201-212. 
  • VELÁZQUEZ SORIANO, Isabel, Documentos de época visigoda escritos en pizarra (siglos VI-VIII), Brepols, Turnhout, 2000. [Ver reseña de Antonio Espigares Pinilla]
  • VELÁZQUEZ SORIANO, Isabel, "Las pizarras visigodas, edición crítica y estudio", Antigüedad y cristianismo, monografía históricas sobre la antigüedad tardía, 6, 1989, pp. 1-829.
       

      lunes, 13 de agosto de 2012

      La escritura carolina

      Categoría: Artículos

      The Carolingian Minuscule [History of latin writing]

      La Minuscule Caroline [Histoire de l'écriture latin]


      Tras unos días de vacaciones, retomamos con mayores energías el proyecto Conscriptio y para ello vamos a poner un artículo más dentro del ciclo de artículos sobre la historia de la escritura latina, en este caso trataremos la escritura carolina, una etapa de suma importancia para entender nuestro mundo actual ya que no sólo fue el modelo de la actual escritura humanística, sino que también fue en la que se conservó gran parte del legado grecorromano dentro de lo que se conoce como Renacimiento Carolingio.

      Temas a tratar:
      1. Una escritura para la construcción cultural de un imperio.
      2. La escritura carolina en la Península Ibérica.
      3. Bibliografía.

      1.- Una escritura para la construcción cultural y administrativa de un imperio.

      Tras la caída de la estructura unitaria del Imperio Romano, la cultura se trasladó a los territorios del norte donde se situaba su frontera debido al declive general del mundo mediterráneo. En ese nuevo ambiente surge la llamada renovación carolingia y la cultura apoyada por un poder político fuerte como el de Carlomagno se expande y se unifica al máximo.

      Para alcanzar ambos objetivos, un imperio fuerte y un auge cultural, la escritura necesitaba un tipo uniforme, algo que no se había logrado desde la caída de Roma, que fue seguida de unos siglos de atomización escrituraria. La escritura carolina nació como el resto de las escrituras del particularismo gráfico, a partir de la iniciativa de alguno de los pequeños centros que mantenían necesidades escriturarias ya sea una pequeña cancillería real o un scriptorium monacal, sin conocer exactamente sus orígenes podemos afirmar que fue fruto de un largo proceso de revisión en torno al siglo VIII que parte de diferentes monasterios situados entre el Rin y el Loira apoyado por una administración central interesada, que culminó con el nacimiento de la escritura carolina, nombre inexacto ya que en su aparición nada tiene que ver la figura del célebre emperador Carlomagno, por ello algunos autores la prefieren llamar minúscula desarrollada o evolucionada.

      Imagen carente de derechos de autor extraida de Wikimedia Commons
      Folio de la biblia vulgata de Alcuino, uno de los mejores ejemplos del Renacimiento Carolingio (840)

      Muchos paleógrafos han tratado de buscar los orígenes exactos de la escritura carolina pero esto es algo realmente imposible ante la falta de evidencias del periodo de transición entre las minúsculas antiguas usadas entre los siglos V-VI y la escritura carolina canonizada. La teoría de la poligénesis de Batelli es la más plausible, lejos de las teorías nacionalistas del siglo XIX que pretendían señalar un único punto como centro de orígen de la escritura dependiendo de donde era el autor de tales afirmaciones, señalándose como posibles puntos de partida Aquisgrán (Hessel, Steinacker y Lauer), Tours (Deslide) o Roma. Según Cencetti más que ante una creación estamos ante un retorno a la antigüedad extendido en una basta zona europea.

      La carolina se expandió rápidamente por los territorios situados entre el Rin y el Loira, donde los centros culturales más la demandaban. En otros territorios imperiales como las regiones helvéticas, germánicas y norte italianas; la sustitución fue más gradual y favorecida por el poder central o iniciativas individuales. Y podemos afirmar que sobrevivió con amplitud al imperio que le dio su nombre, convirtiéndose en el estándar de casi todo el occidente cristiano, alcanzando incluso las zonas más aisladas como Inglaterra, el sur de Italia o los reinos occidentales de la Península Ibérica.

      Detalles de la carolina en un libro litúrgico conservado en la British Library

      En las fuentes encontradas tenemos grandes problemas de datación sobretodo en el momento de estabilidad y canonización ya que escasos textos disponen de un colofón, por lo que los escasos que si lo contienen pueden servir como una especie de “fósiles director”. La escritura nació como libraria, para hacer a los códices legibles y universales, por tanto las primeras fuentes de carolina están en este soporte, son códices generalmente de tipo litúrgico, procedentes de un scriptoria monacal y que tienen una gran calidad. Pero también se acabó adoptando en los documentos, más lentamente en los documentos públicos de las diferentes cancillerías desarrollando un aspecto característico conocido como “minúscula diplomática”, y más rápidamente en los documentos privados debido a que la mayoría procedían de los clérigos copistas.

      Privilegio del emperador Otón I, ejemplo de una minúscula diplomática con trazos cancillerescos

      Dentro de las características gráficas, es el primer desarrollo sistemático de la minúscula cuyo resultado es una escritura fácilmente legible, con formas redondeadas, equilibradas, adaptadas a los movimientos de la mano y un ductus lento y meditado con numerosos trazos para unas letras que se dibujan generalmente separadas entre sí y no tienen contraste alguno. Los caracteres morfológicos son muy parecidos a los de nuestra minúscula actual a excepción de algunas particularidades (b, e, f y s con diferente trazada; s alta; d uncial; t con astil corto por encima del travesaño…) y algunas letras como la e cedillada o la doble i con signo diacrítico. Existen escasos enlaces y nexos derivados de las formas cursivas (ct, st, et, nt, rt) pero trazados caligráficamente, algunos de estos tuvieron una alargada vida como el nexo et que ha llegado a nuestros días con la siguiente forma &. Dentro de las abreviaturas destaca la línea o pequeña rayita que puede significar contracción o suspensión, y tiene diferente significado según su forma o con que letra vaya. También se utiliza como abreviatura las letras sobrepuestas.

      By Jpemery (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons
      Caracteres de la escritura carolina

      La escritura se mantuvo uniforme hasta el siglo XI, pero la aparición de unas nuevas plumas cortadas a bisel en el Norte de Francia provocó que mientras en Italia se mantenían las formas curvas y redondeadas tradicionales, cuanto más al norte fuéremos estas se iban convirtiendo en más angulares y estrechas. En el siglo XII se fue arrinconando a favor de la escritura gótica, hasta que desapareció en el siglo XIII, las razón principal, analizada con más detenimiento en el capítulo de las escrituras góticas, fue la evolución de la sociedad feudal y un correspondiente crecimiento de la demanda escrituraria, imposible de satisfacer con una escritura menos ágil como era la carolina.

      Sin embargo, la escritura carolina ha influido enormemente en la creación de nuestra escritura actual, la humanística. Eso se debe a que sus creadores, los humanistas, tomaron como modelo una carolina que confundieron con una letra procedente de la antiguedad que tanto admiraban, esto se debe a que la mayor parte de los textos clásicos que sobrevivieron en el occidente cristiano, se conservaron gracias a su copia en esta escritura en el mencionado renacimiento carolingio. A pesar de esta confusión, la carolina fue un modelo perfecto para obtener una letra que evitase los problemas de la gótica.


      2.- La escritura carolina en la Península Ibérica

      Como ciertamente hemos indicado, a pesar de que parte la Península Ibérica constituía lo que se conoce como cristiandad occidental, fue un territorio excluido de esa construcción política conocida como Imperio Carolingio. Esto supone que la introducción de la carolina va ser más pausada y además con diferentes ritmos dependiendo de los diferentes ámbitos políticos que se construyeron en el proceso de la reconquista.

      El primer territorio de la Península Ibérica en donde se introdujo la escritura carolina fue la Marca Hispánica, lógicamente este proceso va relacionado con la actuación de Carlomagno en el nororiente peninsular para la creación de una frontera militar contra el avance de Al-Andalus, siguiendo el modelo utilizado dentro del imperio, dividió los territorios en pequeños condados con una relativa autonomía supervisada por agentes imperiales, tal construcción administrativa supuso que dichos condados debían adoptar la escritura oficial del poder central, es decir, la carolina, pero también fue decisiva la dependencia eclesiástica de varias sedes catalanas con el obispado de Narbona, mucho más duradera en el tiempo que la influencia política. Dichos territorios fueron los únicos de la península en los que se utilizó una carolina pura ya que por las causas atribuidas llegó a finales del siglo VIII, especialmente en los núcleos de poder ya que en las áreas rurales hubo una cierta resistencia a la introducción de la carolina y hasta el siglo XI no podemos hablar de un apogeo de esta escritura.

      Gregorio VII
      En los restantes territorios cristianos de la Península Ibérica, la escritura carolina no va llegar hasta los siglos XI y XII, la que los contemporaneos llamaban escritura gálica, francigena o cathalana, conscientes de su carácter de escritura de importación en oposición a la escritura anterior, la que ellos llamaban gótica y que nosotros erróneamente calificamos como visigótica. En la introducción de la escritura carolina existen diversos factores como la Reforma Gregoriana, esto significó un cambio de rito con la consecuente llegada de libros foráneos, una reforma monástica, y un mayor contacto con el poder papal y una cancillería pontificia que utilizaba la minúscula diplomática; otro factor fue la llegada de los borgoñones a la corte real castellanoleonesa y portuguesa, junto a diferentes personajes que organizaron las primeras cancillerías regias; finalmente otra vía de introducción de influencias foráneas fue el Camino de Santiago y las colonizaciones francas.

      Al igual que en el caso de la Marca Hispánica, la transición fue un proceso progresivo, la teoría de que el uso de la visigótica fue prohibido en los concilios de Burgos en 1080 y de León en 1090 es insostenible, y además la carolina ya no llegó en estado puro sino que ya mostraba influencias góticas como el uso de una pluma biselada con su característico contraste y angulamiento de los trazos, los encabalgamientos de curvas contrapuestas, la "s" final de doble curva, la "d" uncial..., por tanto, los especialistas la denominan carolina gotizada o gotizante.

      Cabe destacar que la carolina no llego simultaneamente a los diferentes reinos cristianos, mientras que para Castilla y León tenemos constancia de su llegada en el siglo XI, en Portugal sólo es reconocible una visigótica de transición que a comienzos del siglo XII se puede denominar carolina, y en Aragón y Navarra, a pesar de su mayor cercanía con el ámbito francés, no se impuso esta escritura hasta las cancillerías de Alfonso II y de Sancho el Sabio respectivamente, dos reinados situados en la segunda mitad del siglo XII.


      Documento de abdicación de Petronila en su hijo Alfonso II de Aragón, ejemplo de una carolina gotizada

      Para saber más recomendamos tanto la lectura de la bibliografía destacada como la visita de las siguientes páginas web:

      3.- Bibliografía.
      • ALTURO I PERUCHO,  Jesús, "Escritura visigótica y escritura carolina en el contexto cultural de la Cataluña del siglo IX", Memoria Ecclesiae, 2, pp. 33-44
      • ALTURO I PERUCHO, Jesús, y MUNDÓ MARCET, Anscari Manuel, "La escritura de transición de la visigótica a la carolina en la Cataluña del siglo IX", en Actes du VIII Colloque de Paléographie Latine (Madrid - Toledo, 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 131-138.
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      • AZEVEDO SANTOS, Maria José, Da Visigótica à carolina, a escrita em Portugal de 882 a 1172: aspectos técnicos e culturais, Fundação Calouste Gulbekian e Junta Nacional de Investigação científica e tecnológica, Lisboa, 1994.
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      • BLASCO MARTÍNEZ, Rosa María, "La escritura de la zona norte peninsular en los siglos XI y XII", Estudis Castellonencs, 6, 1994-1995, pp. 213-223.
      • BOÜARD, Alain de, "La question des origines de la minuscule caroline", Paleographia latina, 4, 1925, pp. 71-82.
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      • SCHIAPARELLI, Luigi, Influenze straniere nella scrittura italiana dei secoli VIII e IX: note paleografiche, Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma, 1927.
      • SERNA SERNA, Sonia, "La desaparición de la escritura visigótica y la introducción de la escritura carolina en el archivo de la Catedral de Burgos (1050-1150)", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 201-212.
      • SUPINO MARTINI, Paola, "Carolina romana e minuscola romanesca: appunti per una storia della scrittura latina in Roma tra IX e XII secolo", Studi medievali, 3, 15, 1974, pp. 769-793.