sábado, 29 de septiembre de 2012

Novedades en propuestas de congresos, jornadas, cursos - Otoño 2012

Categoría: Noticias

What is new in proposals for conferences, seminars and courses - Fall 2012

Quoi de neuf en propositions de conférences, séminaires et cours - Automne 2012


Las Ciencias y Técnicas Historiográficas no descansan tras un verano lleno de congresos en los que se han debatido cuestiones interesantes sobre diplomática episcopal y capitular, el cumplimiento de la norma a la hora de ejecutar escrituras medievales, los formularios medievales..., los cuales han tenido algunas recensiones cuyos enlaces ponemos a vuestra disposición:

Escriba en un manuscrito árabe del s. XII


Comienza un nuevo curso lectivo y con ello aparece una serie de buenas propuestas en materia de congresos, jornadas, seminarios y cursos sobre todos los aspectos que rodean a las Ciencias y Técnicas Historiográficas, por ello es preciso renovar el apartado correspondiente de la página web y a la vez ofrecer a los lectores un listado completo ordenado cronologicamente para que puedan hacerse una idea de las posibilidades que tienen para ampliar sus conocimientos.

Parece que los eventos relacionados con el aprovechamiento de nuevas tecnologías y la investigación sobre manuscritos en ámbitos extraeuropeos son los que más presencia tienen en estas últimas convocatorias, aunque también hay otros relacionados con temas olvidados como la diplomática del documento administrativo o el género epistolar.





jueves, 20 de septiembre de 2012

El Particularismo gráfico

Categoría: Artículos

The Graphic Particularism, writing in the early centuries of the Middle Ages. [History of the Latin Writing]

Le Particularisme Graphique, l'écriture dans les premiers siècles du Moyen Age. [Histoire de l'Écriture Latin]

Continuando con el ciclo de artículos sobre la historia de la escritura latina, nos vamos a detener en uno de sus períodos más complejos, el del particularismo gráfico. La ruptura de la unidad del Imperio Romano supuso la creación de diversos reinos bárbaros que ocuparon sus territorios occidentales, la profundización en el proceso de ruralización iniciado en la crisis del siglo III, y que el fenómeno de la escritura casi quedara en monopolio para la Iglesia Cristiana sobre el fenómeno de la escritura. Todo ello generó un proceso de particularismo, los territorios aislados en nuevos núcleos de poder como los reinos bárbaros o los monasterios, generaron escrituras originales a partir del núcleo común de las escrituras romanas, una riqueza que contrasta con la uniformidad de épocas precedentes y posteriores.

Temas a tratar:
  1. La definición de particularismo gráfico.
  2. Los diferentes tipos de escrituras aparecidas.
  3. El particularismo gráfico en la Península Ibérica.
  4. Bibliografía.

1.- La definición de particularismo gráfico.

Conocemos como el particularismo gráfico aquella etapa de la historia de la escritura latina situada entre dos periodos de uniformidad como fueron la escritura romana y la escritura carolina, y que se caracteriza por todo lo contrario, por la existencia de diversos tipos de escritura en los diferentes ámbitos locales en los que se atomizó la Cristiandad Occidental tras la caída del Imperio Romano Occidental.

Tradicionalmente se ha denominado a este periodo como el de las escrituras precarolinas, pero esta definición no es del todo exacta, ya que no existe una relación directa entre las escrituras existentes en ese momento y la escritura carolina, aunque podría admitirse desde una perspectiva cronológica (fueron reemplazadas por la escritura carolina mediante imposición). Otro término utilizado fue el de escrituras nacionales, de esta forma se aludía a la formación de diversos reinos bárbaros en los territorios del Imperio Romano Occidental, pero es poco acertado ya que muchas de estas escrituras sólo se circunscribían a los scriptorium de monasterios localizados.

La cronología del particularismo gráfico comienza progresivamente con la caída del Imperio Romano de Occidente, a medida que ciertos territorios van perdiendo el contacto entre ellos, y termina paulatinamente desde la aparición de la escritura carolina hasta su imposición en todo el Occidente Cristiano, por lo que en algunos territorios este período pudo prolongarse desde finales del siglo V hasta mediados del siglo XII.

Por tanto, se corresponde con el periodo histórico que conocemos como Alta Edad Media, y tres fenómenos que la caracterizan fueron decisivos en la atomización de la unidad escripturaria, a saber: germanismo, ruralización, y cristianismo. Con germanismo nos queremos referir a la aparición de nuevos reinos con sus propias cancillerías, por lo que se termina la unidad administrativa como factor de uniformidad en los usos escriturarios. La ruralización impuesta por la crisis económica supuso que la vida tuviese un radio de corto alcance perdiendo la uniformidad propia de un fuerte poder central, además se pierde la necesidad del derecho escrito y se valoran los pactos orales entre una sociedad con un elevado analfabetismo, no estaremos por tanto ante un fenómeno común, lo que sería otro factor de uniformidad. Finalmente el cristianismo estuvo interesado en la elaboración de libros para controlar su liturgia y monopolizar el saber, por lo que los monasterios dispondrán de sus propios scriptoria, además también la necesitan para su propia administración que por aquel entonces reemplazaba al poder civil con los obispados y la cancillería pontificia.


2.- Los diferentes tipos de escrituras aparecidas.

No hubo periodo en la historia de la escritura latina en el que hubiera tal variedad de tipos de escritura como en la etapa del particularismo gráfico, todas ellas interpretaciones locales de la herencia gráfica del mundo romano, de hecho en aquella época todavía se utilizaba la versión canonizada de la uncial, la semiuncial y la capital clásica, y derivaciones de la común nueva.

La escritura merovingia en un diploma del rey Childeberto III del 692
Dentro de las escrituras del particularismo gráfico podemos establecer una separación entre las librarias y las cursivas. Las cursivas son todas ellas producto de la evolución local de la común nueva bien utilizadas en la administración o en necesidades menos solemnes, por ello dentro de las cursivas se diferencian las cancillerescas y las usuales.

Comenzando por las cancillerescas, en la cancillería pontificia reconocemos una evolución desde su primer documento conservado del 788 hasta finales del siglo XI que dio lugar a una escritura artificiosa de astiles muy prolongados que contrasta con el pequeño modulo de las letras, ésta se conoce como curial nueva y perduró hasta el siglo XII. Otra variante es la cancilleresca merovingia que fue la base de la administración del reino franco entre los siglos VI y VIII, así como también es posible reconocer la existencia de una cancilleresca visigoda, en ambos casos la problemática es la escasez de fuentes para su estudio. Pero más difícil es poder realizar un análisis detallado de las escrituras usuales ante la escasez de materiales, en algunos casos limitados al estudio de anotaciones marginales, las más conocidas son las utilizadas en Francia, en Italia y en la Península Ibérica.

Por otra parte, el estudio de las escrituras sentadas es más sencillo ya que los productos a los que estaban destinadas, libros solemnes, han sobrevivido hasta nuestros días con menos dificultades que documentos aislados u otros materiales. Por ello reconocemos una amplia variedad de escrituras que proceden de la evolución de la uncial y de la semiuncial, escrituras librarias del mundo romano. En los monasterios de las Islas Británicas se formó la escritura insular, facilmente reconocible por sus formas redondeadas y sus cortas astas, cuyo ejemplo más paradigmático es el Libro de Kells. La influencia insular fue importante e incluso llego al continente como podemos ver en las variantes librarias practicadas en diversos monasterios del ámbito franco aparecidas entre los siglos VII y VIII, a saber: la escritura de Luxeuil, la escritura de Laón, la escritura a-b de Corbie, y la escritura e-n de Corbie. En Italia también hubo una multiplicidad de centros de escritura dando lugar a la escritura de la Catedral de Verona, la escritura de Bobbio, la escritura de Lucca, o la escritura Beneventana; siendo esta última la más importante al extenderse desde el monasterio benedictino de Montecassino a todo el sur italiano en un arco temporal amplio que abarca desde el siglo VIII hasta el XIII, resistiendo la influencia de la escritura carolina e incluso pudiendo haber sido un antecedente de la gótica, con la cual comparte la presencia de enormes contrastes. Otro monasterio destacado del altomedioevo fue el de Sant Gallen, cuyo scriptorium practicó lo que conocemos como escritura Retica Almanica, que junto a la Retica Curiense fueron los dos tipos más destacados de Suiza. En la Península Ibérica la escritura libraria correspondiente es la visgótica sentada, la cual veremos a continuación.


Imagen carente de derechos de autor procedente de Wikimedia Commons
La escritura insular del libro de Durrow escrito a finales del siglo VII
Imagen carente de derechos de autor procedente de Wikimedia Commons
La escritura de Luxeuil en el Leccionario de Luxeuil del siglo VIII
Imagen carente de derechos de autor procedente de Wikimedia Commons
La Etimologías de San Isidoro de Sevilla, ejemplo de la escritura a-b de Corbie
Imagen carente de derechos de autor procedente de Wikimedia Commons
La regla de San Benito, ejemplo de la escritura beneventana del siglo XI



3.- El particularismo gráfico en la Península Ibérica.

La Península Ibérica no fue una excepción en el proceso de particularismo gráfico, si bien los conquistadores visigodos tenían su propio sistema, la escritura ulfilana, una mezcla de escrituras latinas, griegas y rúnicas que no conocemos bien debido a la destrucción de los códices litúrgicos en donde se empleaba, como en muchos otros aspectos, se adaptaron a los usos de los conquistados, lo que a nivel gráfico supuso que aceptaron la tradición escrituraria del periodo romano, especialmente cuando aceptaron el cristianismo ortodoxo.

Sin embargo, como ocurrió en otros puntos de los antiguos territorios del Imperio Romano de Occidente, las diferentes grafías del periodo anterior se fueron paulatinamente transformando hacia una manera que podemos definir como rústica. La capital clásica empieza a tener modificaciones en sus caracteres, nexos, empleo de letras embebidas, combinación con otras escrituras minúsculas... Las escrituras librarías se adaptan a un nuevo soporte, el pergamino, algo que podemos observar mejor en la semiuncial ya que existen poco ejemplos de la uncial, al ser utilizada exclusivamente en productos de lujo, entre ellos tenemos los 108 folios del palimpsesto de la Catedral de León, el Codex Miscellaneus Ovetensis, y el Pentateuco Ashburnham. La común nueva también perduró, algo que podemos observar en dos tipos de fuentes fragmentarias como son los palimpsestos y las pizarras, los palimpsestos son trozos fragmentarios de documentos que en su mayor parte fueron descubiertos en diversos códices del Archivo Histórico Nacional por Áscari Mundó a mediados del siglo XX, y que fueron objeto de estudio en la Diplomática Hispano-Visigoda de Ángel Canellas, en ellos se puede ver la adaptación de la común nueva a usos cancillerescos con pronunciados astiles; mientras que las pizarras, soporte original utilizado en casi todo el Noroeste Peninsular, excepto Galicia, para escribir documentos privados para una economía rural, que nos deja un tipo de escritura usual particular que combina rasgos de la común nueva pero también de las escrituras librarias, la cual fue estudiada por Isabel Velázquez Soriano. En todos los casos los testimonios son escasos pero continuamente se producen nuevos hallazgos que nos permiten ampliar el conocimiento, especialmente en lo que se refiere a las pizarras que son encontradas por arqueólogos o simplemente por vecinos curiosos como es el caso de la pizarra de Carrio.

La escritura visigótica, que no tiene nada que ver con la época del Reino de Toledo, nace a partir del siglo VIII como evolución de las prácticas escriturarias del periodo visigodo, un proceso paralelo en el que se observa la creación de una escritura libraria que se conoce como visigótica sentada o redonda, y una escritura cursiva que recibe el nombre de visigótica cursiva. A pesar que la denominación de Mabillon de escritura visigótica es inexacta, es aquella que ha triunfado en la literatura académica y no porque no hayan existido alternativas, en la época medieval fue denominada como gótica como contraposición a la letra francesa, es decir, la escritura carolina que finalmente la reemplazó. También en aquel periodo fue definida como escritura mozárabe por Rodrigo Ximénez de Rada o littera toledana por Lucas de Tuy. Asimismo tampoco tuvieron éxito propuestas posteriores como la de escritura precarolina española de Lehmann, el de precarolina gótica de Weinberger, o el de escritura visigótica mozárabe del manual de la UNED.

Imagen carente de derechos de autor procedente de Wikimedia Commons
Escritura visigótica sentada en el Códice de Roda del siglo X
La cuestión de los orígenes de la escritura visigótica no está cerrada así como afirmó María del Carmen del Camino, lo que se debe a la mala conservación de las fuentes en el contexto de la conquista árabe de la Península Ibérica. Podemos decir que fue un proceso paulatino de selección de formas gráficas que se dio a mediados del siglo VIII, se suele poner como primer hito las notas marginales del Códice Oracional de Verona, lo que supondría que la escritura se originó en la Tarraconense, pero otros especialistas sugieren que tuvo que ser en Toledo, en Sevilla, o en el noroeste peninsular como territorio de pizarras, incluso Bischoff lanzó una tesis remota en donde se defendía que procedía del Norte de África.

La visigótica es una escritura bien conocida ya que debido a su largo periodo de vigencia, de hasta seis siglos en algunos de los territorios peninsulares, y a la vigencia de la documentación judicial hasta la desamortización, disponemos alrededor de un millar de documentos y sobre unos 350 códices. Esto significa que junto a la Beneventana, es una de las escrituras del particularismo gráfico mejor estudiadas. Algunas de las obras más destacadas son el Beato de Liébana, el Liber Testamentorum Ovetensis, el Becerro Gótico de Sahagún, el Testamentum Adefonsi Regis, el Becerro Gótico de San Millán de la Cogolla, la Biblia visigótica de San Isidoro de León, la Biblia hispalense, el Beato de Fanlo, las copias del Liber Iudiciorum...

Las letras más características de la visigótica son la “a” abierta, la “d” uncial y la “t” caída. En la variante redonda aparecerán los caracteres de una manera poco variable, con escasas ligaduras y abreviaturas, que además siguen unas normas. Mientras que en la cursiva se tienden a deformar los caracteres personalizadamente para buscar una mayor velocidad y la creación de ligaduras. La visigótica redonda se empleó en la elaboración de códices y a partir del siglo XI, también aparece en documentos y en copias de documentos anteriores, mientras que la visigótica cursiva fue perdiendo protagonismo. Una de las cuestiones sin resolver es el de la datación de los códices en visigótica sentada, en este sentido es importante la aportación de Löwe que indica que aquellos textos que no diferencian gráficamente la “ti” dental fuerte y la “ti” sibilante se sitúan entre el siglo VIII y la primera mitad del siglo X, aunque tiene la problemática de la aplicación posterior en copias tardías.

La escritura visigótica fue reemplazada finalmente por la escritura carolina. Sin embargo, este proceso tiene diferencias según los diferentes reinos peninsular, mientras que en el noreste peninsular se impone en tiempos de Carlomagno con la creación de la Marca Hispánica, en los restantes territorios cristianos de la órbita del Reino de Asturias se impuso entre los siglos XI y XII. Las causas de este proceso de sustitución las hemos analizado en el correspondiente artículo sobre la escritura carolina.

Extracto del Beato de Liébana (Siglo VIII-IX) en el que podemos apreciar la visigótica redonda en su parte inferior

4.- Bibliografía.
  • ALTURO I PERUCHO,  Jesús, "Escritura visigótica y escritura carolina en el contexto cultural de la Cataluña del siglo IX", Memoria Ecclesiae, 2, 1991, pp. 33-44
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, “La escritura visigótica de origen transpirenaico. Una aproximación a sus particularidades”, Hispania Sacra, 46/93, 1994, pp. 33-64.
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, “La escritura visigótica. Estado de la cuestión”, Archiv für Diplomatik, 50, 2004, pp. 347-386.
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, y MUNDÓ MARCET, Anscari Manuel, "La escritura de transición de la visigótica a la carolina en la Cataluña del siglo IX", en Actas del VIII coloquio del Comité Internacional de Paleografía Latina (Madrid-Toledo 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 131-138.
  • ALTURO I PERUCHO, Jesús, TORRAS CORTINA, Miquel, y CASTRO CORREA, Ainoa, La escritura visigótica en la Península Ibérica: nuevas aportaciones (Actas de las jornadas internacionales celebradas en 2010), Universitat Autònoma de Barcelona, Bellaterra, 2012.
  • AZEVEDO SANTOS, Maria José, Da Visigótica à carolina, a escrita em Portugal de 882 a 1172: aspectos técnicos e culturais, Fundação Calouste Gulbekian e Junta Nacional de Investigação científica e tecnológica, Lisboa, 1994.
  • BARTOLINI, Franco, "Note paleographiche. Ancora sulle scritture precaroline", Bullettino dell'Instituto Storico Italiano per il medioevo, 62, 1950, pp. 139-157.
  • BISCHOFF, Berhard, Die entstehung des Sankt Galler Klosterplanes in paleographischer sicht, St.Gallens, 1962, pp.67-78
  • BLASCO MARTÍNEZ, Rosa María, "Aproximación a la escritura visigótica en Cantabria. La documentación conservada en Santillana", Altamira. Revista del Centro de Estudios montañeses, 47, 1988, pp. 75-128.
  • BLASCO MARTÍNEZ, Rosa María, "La escritura de la zona norte peninsular en los siglos XI y XII", Estudis Castellonencs, 6, 1994-1995, pp. 213-223.
  • CALLEJA PUERTA, Miguel, “De la visigótica a la carolina en los documentos del archivo de San Vicente de Oviedo. La escritura de Dominicus y Pelagius”, en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 189-200.
  • CALLEJA PUERTA, Miguel, "Noticia del hallazgo de la Pizarra de Carrio (Villayón, Asturias)",  en VAL GONZÁLEZ DE LA PEÑA, María del, Estudios en memoria del profesor Dr. Carlos Sánchez. Homenaje, Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 2007, pp. 555-564.
  • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, “Las llamadas escrituras precarolinas, terminología e historia de la paleografía”, Historia, Instituciones, Documentos, 12, 1985, pp. 143-166.
  • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, "Los orígenes de la escritura visigótica: ¿Otras posibilidades para su estudio?" en  Actas del VIII coloquio del Comité Internacional de Paleografía Latina (Madrid-Toledo 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 29-38.
  • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, "Luigi Schiaparelli y los orígenes de la escritura visigótica", Historia, Instituciones, Documentos, 16, 1992, pp. 125-132.
  • CANELLAS LÓPEZ, Ángel, Diplomática Hispano-visigoda, Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1979.
  • CENCETTI, "Dall'Unità al particolarismo grafico. Le scritture cancelleresche romane e quelle dell'alto medioevo", en Il passaggio dall'antichità al medioevo in Occidente (atti della settimana di studio), Centro italiano di studi sull'alto Medioevo, Spoleto, 1962, pp. 237-264.
  • CENCETTI, Giorgio, “Il particolarismo grafico medievale”, en CENCETTI, Giorgio, Lineamenti di Storia della Scrittura Latina, Patron, Bolonia, 1953, pp. 64-109.
  • CUENCA MUÑOZ, Paloma, “La fragmentación de la escritura latina: escrituras precarolinas”, en RIESCO TERRERO, Ángel (dir.) Introducción a la paleografía y diplomática general, Síntesis, Madrid, 1999, pp. 71-87.
  • DÍAZ Y DÍAZ, Manuel Cecilio, “Los documentos hispano-visigóticos sobre pizarra”, Studi Medievali, 7, pp. 75-107.
  • GARCÍA LARRAGUETA, Santos, "Consideraciones sobre la datación de códices en escritura visigótica" en Actas del VIII coloquio del Comité Internacional de Paleografía Latina (Madrid-Toledo 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid,1990, pp. 51-58.
  • GARCÍA LOBO, Vicente, "La escritura visigótica publicitaria", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 61-91.
  • NÚÑEZ CONTRERAS, Luis, Manual de Paleografía. Fundamentos e historia de la escritura latina hasta el siglo VIII, Cátedra, Madrid, 1994, pp. 367-552.
  • MARÍN MARTÍNEZ, Tomás, "La escritura visigótico-mozárabe", en MARÍN MARTÍNEZ, Tomás, Paleografía y Diplomática, Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, 1991, pp. 109-198.
  • MARQUES, José, "Caminhos da escrita no Noroeste de Portugal, na Idade Média. Alguns aspectos", Revista da Faculdade de Letras de la Universidade do Porto: Ciências e técnicas do Patrimonio, I Série, V-VI, pp. 291-322.
  • MARQUES, José, "Dois casos de introdução da escrita carolina e de resistència da visigótica: Guinimaraes e S. Simao da Junqueira",  en VAL GONZÁLEZ DE LA PEÑA, María del, Estudios en memoria del profesor Dr. Carlos Sánchez. Homenaje, Universidad de Alcalá, Alcalá de Henares, 2007, pp. 109-124.
  • MILLARES CARLO, Agustín, "Consideraciones sobre la escritura visigótica cursiva", en León y su historia, miscelánea histórica II, León, 1973, pp. 297-391.
  • MILLARES CARLO, Agustín, “Sobre los orígenes de la redonda visigótica”, en Cuadernos de Historia de España, XIII, 1950, pp. 5-18.
  • MUNDÓ I MARCET, Anscari Manuel, "Notas para la historia de la escritura visigótica en su período primitivo", en Bivium. Homenaje a Manuel Cecilio Díaz y Díaz, Gredos, Madrid, 1983, pp. 176-177
  • LÖWE, Elias Avery, "A contribution to the history of early minuscule and to the dating of visigothic manuscripts", Palaeographical Papers (Vol. I), Clarendon Press, Oxford, 1972 (1912), pp. 3-65.
  • LÖWE, Elias Avery, The Beneventan script. A history of the south Italian Minuscule, Oxford, 1914
  • OSTOLAZA ELIZONDO, María Isabel, "La transición de la escritura visigótica a la carolina en los monasterios del Reino de León", en Actas del VIII coloquio del Comité Internacional de Paleografía Latina (Madrid-Toledo 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 149-163.
  • RUIZ ASENCIO, José Manuel, "Cronología de la desaparición de la escritura visigótica en los documentos de León y Castilla", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 93-117.
  • RUIZ ASENCIO, José Manuel, "La escritura y el libro (en la España Visigoda)", en JOVER ZAMORA, José María, Historia de España de Menéndez Pidal (vol III - La España visigoda: la monarquía, la cultura, las artes), Espasa-Calpe, Madrid, 1991, pp. 161-205.
  • SCHIAPARELLI, Luigi, Influenze straniere nella scrittura italiana dei secoli VIII e IX: note paleografiche, Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma, 1927
  • SCHIAPARELLI, Luigi, "Intorno all'origine a alcuni caratteri delle scritture e del sistema abbreviativo irlandese", Archivio Storico Italiano, LXXIV, 2, 1916, pp. 3-126
  • SCHIAPARELLI, Luigi, "Intorno all'origine della scrittura curiale romana", Archivio Storico Italiano, VII, 6, 1926, pp.165-196
  • SERNA SERNA, Sonia, "La desaparición de la escritura visigótica y la introducción de la escritura carolina en el archivo de la Catedral de Burgos (1050-1150)", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 201-212. 
  • VELÁZQUEZ SORIANO, Isabel, Documentos de época visigoda escritos en pizarra (siglos VI-VIII), Brepols, Turnhout, 2000. [Ver reseña de Antonio Espigares Pinilla]
  • VELÁZQUEZ SORIANO, Isabel, "Las pizarras visigodas, edición crítica y estudio", Antigüedad y cristianismo, monografía históricas sobre la antigüedad tardía, 6, 1989, pp. 1-829.
       

      lunes, 13 de agosto de 2012

      La escritura carolina

      Categoría: Artículos

      The Carolingian Minuscule [History of latin writing]

      La Minuscule Caroline [Histoire de l'écriture latin]


      Tras unos días de vacaciones, retomamos con mayores energías el proyecto Conscriptio y para ello vamos a poner un artículo más dentro del ciclo de artículos sobre la historia de la escritura latina, en este caso trataremos la escritura carolina, una etapa de suma importancia para entender nuestro mundo actual ya que no sólo fue el modelo de la actual escritura humanística, sino que también fue en la que se conservó gran parte del legado grecorromano dentro de lo que se conoce como Renacimiento Carolingio.

      Temas a tratar:
      1. Una escritura para la construcción cultural de un imperio.
      2. La escritura carolina en la Península Ibérica.
      3. Bibliografía.

      1.- Una escritura para la construcción cultural y administrativa de un imperio.

      Tras la caída de la estructura unitaria del Imperio Romano, la cultura se trasladó a los territorios del norte donde se situaba su frontera debido al declive general del mundo mediterráneo. En ese nuevo ambiente surge la llamada renovación carolingia y la cultura apoyada por un poder político fuerte como el de Carlomagno se expande y se unifica al máximo.

      Para alcanzar ambos objetivos, un imperio fuerte y un auge cultural, la escritura necesitaba un tipo uniforme, algo que no se había logrado desde la caída de Roma, que fue seguida de unos siglos de atomización escrituraria. La escritura carolina nació como el resto de las escrituras del particularismo gráfico, a partir de la iniciativa de alguno de los pequeños centros que mantenían necesidades escriturarias ya sea una pequeña cancillería real o un scriptorium monacal, sin conocer exactamente sus orígenes podemos afirmar que fue fruto de un largo proceso de revisión en torno al siglo VIII que parte de diferentes monasterios situados entre el Rin y el Loira apoyado por una administración central interesada, que culminó con el nacimiento de la escritura carolina, nombre inexacto ya que en su aparición nada tiene que ver la figura del célebre emperador Carlomagno, por ello algunos autores la prefieren llamar minúscula desarrollada o evolucionada.

      Imagen carente de derechos de autor extraida de Wikimedia Commons
      Folio de la biblia vulgata de Alcuino, uno de los mejores ejemplos del Renacimiento Carolingio (840)

      Muchos paleógrafos han tratado de buscar los orígenes exactos de la escritura carolina pero esto es algo realmente imposible ante la falta de evidencias del periodo de transición entre las minúsculas antiguas usadas entre los siglos V-VI y la escritura carolina canonizada. La teoría de la poligénesis de Batelli es la más plausible, lejos de las teorías nacionalistas del siglo XIX que pretendían señalar un único punto como centro de orígen de la escritura dependiendo de donde era el autor de tales afirmaciones, señalándose como posibles puntos de partida Aquisgrán (Hessel, Steinacker y Lauer), Tours (Deslide) o Roma. Según Cencetti más que ante una creación estamos ante un retorno a la antigüedad extendido en una basta zona europea.

      La carolina se expandió rápidamente por los territorios situados entre el Rin y el Loira, donde los centros culturales más la demandaban. En otros territorios imperiales como las regiones helvéticas, germánicas y norte italianas; la sustitución fue más gradual y favorecida por el poder central o iniciativas individuales. Y podemos afirmar que sobrevivió con amplitud al imperio que le dio su nombre, convirtiéndose en el estándar de casi todo el occidente cristiano, alcanzando incluso las zonas más aisladas como Inglaterra, el sur de Italia o los reinos occidentales de la Península Ibérica.

      Detalles de la carolina en un libro litúrgico conservado en la British Library

      En las fuentes encontradas tenemos grandes problemas de datación sobretodo en el momento de estabilidad y canonización ya que escasos textos disponen de un colofón, por lo que los escasos que si lo contienen pueden servir como una especie de “fósiles director”. La escritura nació como libraria, para hacer a los códices legibles y universales, por tanto las primeras fuentes de carolina están en este soporte, son códices generalmente de tipo litúrgico, procedentes de un scriptoria monacal y que tienen una gran calidad. Pero también se acabó adoptando en los documentos, más lentamente en los documentos públicos de las diferentes cancillerías desarrollando un aspecto característico conocido como “minúscula diplomática”, y más rápidamente en los documentos privados debido a que la mayoría procedían de los clérigos copistas.

      Privilegio del emperador Otón I, ejemplo de una minúscula diplomática con trazos cancillerescos

      Dentro de las características gráficas, es el primer desarrollo sistemático de la minúscula cuyo resultado es una escritura fácilmente legible, con formas redondeadas, equilibradas, adaptadas a los movimientos de la mano y un ductus lento y meditado con numerosos trazos para unas letras que se dibujan generalmente separadas entre sí y no tienen contraste alguno. Los caracteres morfológicos son muy parecidos a los de nuestra minúscula actual a excepción de algunas particularidades (b, e, f y s con diferente trazada; s alta; d uncial; t con astil corto por encima del travesaño…) y algunas letras como la e cedillada o la doble i con signo diacrítico. Existen escasos enlaces y nexos derivados de las formas cursivas (ct, st, et, nt, rt) pero trazados caligráficamente, algunos de estos tuvieron una alargada vida como el nexo et que ha llegado a nuestros días con la siguiente forma &. Dentro de las abreviaturas destaca la línea o pequeña rayita que puede significar contracción o suspensión, y tiene diferente significado según su forma o con que letra vaya. También se utiliza como abreviatura las letras sobrepuestas.

      By Jpemery (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons
      Caracteres de la escritura carolina

      La escritura se mantuvo uniforme hasta el siglo XI, pero la aparición de unas nuevas plumas cortadas a bisel en el Norte de Francia provocó que mientras en Italia se mantenían las formas curvas y redondeadas tradicionales, cuanto más al norte fuéremos estas se iban convirtiendo en más angulares y estrechas. En el siglo XII se fue arrinconando a favor de la escritura gótica, hasta que desapareció en el siglo XIII, las razón principal, analizada con más detenimiento en el capítulo de las escrituras góticas, fue la evolución de la sociedad feudal y un correspondiente crecimiento de la demanda escrituraria, imposible de satisfacer con una escritura menos ágil como era la carolina.

      Sin embargo, la escritura carolina ha influido enormemente en la creación de nuestra escritura actual, la humanística. Eso se debe a que sus creadores, los humanistas, tomaron como modelo una carolina que confundieron con una letra procedente de la antiguedad que tanto admiraban, esto se debe a que la mayor parte de los textos clásicos que sobrevivieron en el occidente cristiano, se conservaron gracias a su copia en esta escritura en el mencionado renacimiento carolingio. A pesar de esta confusión, la carolina fue un modelo perfecto para obtener una letra que evitase los problemas de la gótica.


      2.- La escritura carolina en la Península Ibérica

      Como ciertamente hemos indicado, a pesar de que parte la Península Ibérica constituía lo que se conoce como cristiandad occidental, fue un territorio excluido de esa construcción política conocida como Imperio Carolingio. Esto supone que la introducción de la carolina va ser más pausada y además con diferentes ritmos dependiendo de los diferentes ámbitos políticos que se construyeron en el proceso de la reconquista.

      El primer territorio de la Península Ibérica en donde se introdujo la escritura carolina fue la Marca Hispánica, lógicamente este proceso va relacionado con la actuación de Carlomagno en el nororiente peninsular para la creación de una frontera militar contra el avance de Al-Andalus, siguiendo el modelo utilizado dentro del imperio, dividió los territorios en pequeños condados con una relativa autonomía supervisada por agentes imperiales, tal construcción administrativa supuso que dichos condados debían adoptar la escritura oficial del poder central, es decir, la carolina, pero también fue decisiva la dependencia eclesiástica de varias sedes catalanas con el obispado de Narbona, mucho más duradera en el tiempo que la influencia política. Dichos territorios fueron los únicos de la península en los que se utilizó una carolina pura ya que por las causas atribuidas llegó a finales del siglo VIII, especialmente en los núcleos de poder ya que en las áreas rurales hubo una cierta resistencia a la introducción de la carolina y hasta el siglo XI no podemos hablar de un apogeo de esta escritura.

      Gregorio VII
      En los restantes territorios cristianos de la Península Ibérica, la escritura carolina no va llegar hasta los siglos XI y XII, la que los contemporaneos llamaban escritura gálica, francigena o cathalana, conscientes de su carácter de escritura de importación en oposición a la escritura anterior, la que ellos llamaban gótica y que nosotros erróneamente calificamos como visigótica. En la introducción de la escritura carolina existen diversos factores como la Reforma Gregoriana, esto significó un cambio de rito con la consecuente llegada de libros foráneos, una reforma monástica, y un mayor contacto con el poder papal y una cancillería pontificia que utilizaba la minúscula diplomática; otro factor fue la llegada de los borgoñones a la corte real castellanoleonesa y portuguesa, junto a diferentes personajes que organizaron las primeras cancillerías regias; finalmente otra vía de introducción de influencias foráneas fue el Camino de Santiago y las colonizaciones francas.

      Al igual que en el caso de la Marca Hispánica, la transición fue un proceso progresivo, la teoría de que el uso de la visigótica fue prohibido en los concilios de Burgos en 1080 y de León en 1090 es insostenible, y además la carolina ya no llegó en estado puro sino que ya mostraba influencias góticas como el uso de una pluma biselada con su característico contraste y angulamiento de los trazos, los encabalgamientos de curvas contrapuestas, la "s" final de doble curva, la "d" uncial..., por tanto, los especialistas la denominan carolina gotizada o gotizante.

      Cabe destacar que la carolina no llego simultaneamente a los diferentes reinos cristianos, mientras que para Castilla y León tenemos constancia de su llegada en el siglo XI, en Portugal sólo es reconocible una visigótica de transición que a comienzos del siglo XII se puede denominar carolina, y en Aragón y Navarra, a pesar de su mayor cercanía con el ámbito francés, no se impuso esta escritura hasta las cancillerías de Alfonso II y de Sancho el Sabio respectivamente, dos reinados situados en la segunda mitad del siglo XII.


      Documento de abdicación de Petronila en su hijo Alfonso II de Aragón, ejemplo de una carolina gotizada

      Para saber más recomendamos tanto la lectura de la bibliografía destacada como la visita de las siguientes páginas web:

      3.- Bibliografía.
      • ALTURO I PERUCHO,  Jesús, "Escritura visigótica y escritura carolina en el contexto cultural de la Cataluña del siglo IX", Memoria Ecclesiae, 2, pp. 33-44
      • ALTURO I PERUCHO, Jesús, y MUNDÓ MARCET, Anscari Manuel, "La escritura de transición de la visigótica a la carolina en la Cataluña del siglo IX", en Actes du VIII Colloque de Paléographie Latine (Madrid - Toledo, 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 131-138.
      • ARNALL I JUAN, María Josepa, “La escritura carolina”, en RIESCO TERRERO, Ángel (dir.) Introducción a la paleografía y diplomática general, Síntesis, Madrid, 1999, pp. 89-110.
      • AZEVEDO SANTOS, Maria José, Da Visigótica à carolina, a escrita em Portugal de 882 a 1172: aspectos técnicos e culturais, Fundação Calouste Gulbekian e Junta Nacional de Investigação científica e tecnológica, Lisboa, 1994.
      • AZEVEDO SANTOS, Maria José, “L'écriture caroline au Portugal: une écriture d'importation”, en KRESTEN, Otto, y LACKNER, Franz (eds.), Régionalisme Et Internationalisme: Problèmes de Paléographie et de Codicologie Au Moyen Âge. Actes Du Xve Colloque Du Comité International de Paléographie Latine, Österreichische Akademie der Wissenschaften, Viena, 2008, pp. 81-86.
      • BALAGUER SÁNCHEZ, Federico, "La introducción de la letra carolina en el priorato de San Pedro el Viejo", en V.V.A.A., Homenaje al profesor emérito Antonio Ubieto Arteta, Universidad de Zaragoza, Zaragoza, 1989, pp. 87-96. 
      • BISCHOFF, Bernhard, "Die karolingische Minuskel", en Karl der Grosse : Werk und Wirkung (expos.), Aix-la-Chapelle, 1965, pp. 207-210.
      • BLASCO MARTÍNEZ, Rosa María, "La escritura de la zona norte peninsular en los siglos XI y XII", Estudis Castellonencs, 6, 1994-1995, pp. 213-223.
      • BOÜARD, Alain de, "La question des origines de la minuscule caroline", Paleographia latina, 4, 1925, pp. 71-82.
      • CALLEJA PUERTA, Miguel, “De la visigótica a la carolina en los documentos del archivo de San Vicente de Oviedo. La escritura de Dominicus y Pelagius”, en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 189-200.
      • CAMINO MARTÍNEZ, María del Carmen, “La escritura carolina en la Península Ibérica”, en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 141-160.
      • GANZ, David, "The preconditions for caroline minuscule", Viator, 18, 1987, pp. 23-44.
      • GANZ, David, "The study of caroline minsucule", Archiv für Diplomatik, 50, 2004, pp. 387-398.
      • HERRERO DE LA FUENTE, Marta, "De Cluny a Sahagún: La escritura carolina en el monasterio de Sahagún (siglos XI-XII)", en HUBERT, Marie-Clotilde, POULLE, Emmanuel, y SMITH, Marc H. (coords.), Le statut du scripteur au Moyen Age (Actes du XIIe colloque scientifique du Comité international de paléographie latine, Cluny, 17-20 juillet 1998), École des Chartes, Paris, 2000, pp. 29-40.
      • HIGOUNET, Charles, "La création de l'écriture caroline, problème de paléographie et de civilisation", Les cahiers d'Estienne, 23, 1957, pp. 81-85.
      • HUBERT, Marie-Clotilde, "La minuscule caroline: réforme, rupture ou aboutissement?", Tribune internationale des langues vivantes, 21, 1977, pp. 25-28.
      • MARQUES, José, "Caminhos da escrita no Noroeste de Portugal, na Idade Média. Alguns aspectos", Revista da Faculdade de Letras de la Universidade do Porto: Ciências e técnicas do Patrimonio, I Série, V-VI, pp. 291-322.
      • MARTYN BISHOP, Terence Alan, English caroline minuscule, Clarendon Press, Oxford, 1971.
      • OSTOLAZA ELIZONDO, María Isabel, "La transición de la escritura visigótica a la carolina en los monasterios del Reino de León", en Actes du VIII Colloque de Paléographie Latine (Madrid - Toledo, 1987), Joyas Bibliográficas, Madrid, 1990, pp. 149-163.
      • PEETERS, Félix, "La question des origines de la minuscules caroline. A propos d'un livre récent", Revue belge de philologie et d'histoire, 10, 1931, pp. 1289-1305. 
      • PETRUCCI, Armando, "Istruzioni per la datazione", en PETRUCCI, Armando, et alli, "Censimento dei codici, XI-XII",  Studi medievali, 3, 9, 1968, pp. 1115-1126
      • PRATESI, Alessandro, "Le ambizioni di una cultura unitaria: la riforma della scrittura", en Nascita dell’Europa ed Europa carolingia : un’equazione da verificare (19-25 aprile 1979), Centro italiano di studi sull’alto Medioevo, Spoleto, 1981, pp. 507-523.
      • RUIZ ASENCIO, José Manuel, "Cronología de la desaparición de la escritura visigótica en los documentos de León y Castilla", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 93-117.
      • SCHIAPARELLI, Luigi, Influenze straniere nella scrittura italiana dei secoli VIII e IX: note paleografiche, Biblioteca Apostolica Vaticana, Roma, 1927.
      • SERNA SERNA, Sonia, "La desaparición de la escritura visigótica y la introducción de la escritura carolina en el archivo de la Catedral de Burgos (1050-1150)", en FERNÁNDEZ FLOREZ, José Antonio, y SERNA SERNA, Sonia (coords.), Paleografía I: La escritura en España hasta 1250, Universidad de Burgos, Burgos, 2008, pp. 201-212.
      • SUPINO MARTINI, Paola, "Carolina romana e minuscola romanesca: appunti per una storia della scrittura latina in Roma tra IX e XII secolo", Studi medievali, 3, 15, 1974, pp. 769-793.
           

          viernes, 20 de julio de 2012

          El Archivo Histórico de Asturias acoge una exposición de documentos sobre Alonso de Quintanilla

          Categoría: Noticias

          The Historical Archives of Asturias host an exhibition of documents about Alonso de Quintanilla (1420-1500), a leading figure in the court of the Catholic Monarchs.

          Les Archives historiques des Asturies accueillent une exposition de documents sur Alonso de Quintanilla (1420-1500), personnalité de premier plan dans la cour des Rois Catholiques.


          Rúbrica de Alonso de Quintanilla
          El Archivo Histórico de Asturias acoge una exposición sobre documentos referentes a la biografía de uno de los asturianos más importantes en la historia española como es Alonso de Quintanilla, nacido en una pequeña aldea del coto de Paderni (muy próximo a Oviedo y actualmente perteneciente al propio municipio de la capital asturiana) y que a pesar de tener unos orígenes humildes, tuvo una meteórica carrera política en la convulsa época de la segunda mitad del siglo XV en la que llegó a convertirse en mano derecha de Isabel la Católica. No tenemos constancia de que tuviera una formación reglada pero se trata de una persona con enorme cultura e inteligencia, que en un momento dado llamó la atención de Juan Pacheco, valido del monarca Enrique IV, que lo hizo su criado y le encomendó tareas de hacienda, por aquel entonces vivía en la próspera ciudad mercantil de Medina del Campo en donde hacía sus propios negocios. Además también tenía habilidad político y supo situarse con el bando ganador en las luchas dinásticas del reinado de Enrique IV, primero se sumo con su amo en el apoyo en la rebelión nobiliaria que coronó al joven príncipe Alfonso y después en consonacia con la posición anterior, dio su apoyo a la hermana del monarca, Isabel la Católica, frente a su hija Juana la Beltraneja. Finalmente Alonso de Quintanilla acabará controlando la hacienda pública, es el encargado de organizar la Santa Hermandad y un ejército permanente con el primer censo conocido, pero sin duda su papel más conocido, es el de valedor de la empresa colombina que culminó con el Descubrimiento de América. Para saber más sobre esta interesante bibliografía pueden seguir los enlaces y mejor aún, las referencias bibliográficas:



          Una exposición que es heredera directa de la que se dedicó al propio Alonso de Quintanilla en el Archivo General de Simancas entre el 9 de noviembre de 2011 y el 31 de marzo de 2012, y cuyo catálogo aún está disponible coincidiendo con la última referencia bibliográfica que hemos citado.


          Instantánea de la presentación de la exposición
          En esta ocasión, se ha decidido realizar copias digitales de alta calidad para la documentación procedente del mencionado archivo y de la Fundación Museo de las Ferias que custodia el fondo del propio personaje, evitando los problemas del traslado de piezas únicas, y es que lo verdaderamente importante es la selección para el relato de una vida tan interesante. Además esta exposición se completa con documentación original procedente de diversos archivos asturianos que no había contemplado la primera exposición, todo ello fruto de la colaboración entre diversas instituciones ya que aparte de la documentación del propio Archivo Histórico de Asturias, disponemos de piezas procedentes del Archivo de la Catedral de Oviedo, el Archivo del Monasterio de San Pelayo, el Archivo del Real Instituto de Estudios Asturianos, el Archivo Municipal de Llanes..., que se completan con piezas del registro material de la época como por ejemplo unas monedas y una espada, cedidas por el Museo Arqueológico de Asturias.

          Fotografía de la conferencia sobre Alonso de Quintanilla
          La exposición fue inaugurada ayer 19 de julio del 2012 con un acto oficial al que asistieron las autoridades implicadas en dicha exposición, a saber: Ana González, Consejera de cultura del Principado de Asturias, Adolfo Rodríguez Asencio, director general de patrimonio del Principado de Asturias, Conchita Paredes Naves, directora del Archivo Histórico de Asturias, Eduardo Pedruelo Martín, director del Archivo General de Simancas, José Javier Fernández Moreno, director del Museo Arqueológico de Asturias, Agustín Hevia Ballina, archivero de la Catedral de Oviedo, Rosario del Camino Fernández-Miranda, abadesa de San Pelayo... Un acto que consistió en la presentación contextualizada de los documentos y una conferencia sobre el propio Alonso de Quintanilla ofrecida por María Dolores Morales Muñiz, profesora-tutora de la Universidad Nacional a Distancia, especialista que ha realizado un estudio monográfico sobre esta figura.

          Desde Conscriptio nos disculpamos por la baja calidad de las fotos debida a que en ese momento no se disponía de un equipo mejor y han sido tomadas con un teléfono móvil. La primera corresponde a la presentación de la exposición, en ella aparece la directora del Archivo de Asturias presentado las piezas asturianas al lado de la consejera de cultura y el archivero de la catedral de Oviedo. Mientras que la segunda refleja un momento de la conferencia sobre Alonso de Quintanilla, en ella aparece la propia directora del Archivo de Asturias junto a la conferenciante, y al otro lado están la consejera de cultura y el director del Archivo General de Simancas.

          Como es de recibo, los medios locales han sido testigos del acto:


          Finalmente animamos a todos aquellos en que estén interesados en conocer esta figura tan relevante en la política bajomedieval o simplemente observar como se puede reconstruir una biografía a través de la documentación procedente de los archivos, que visiten esta exposición sita en el Archivo Histórico de Asturias (Antigua Cárcel Provincial - Calle Arcipreste de Hita s/n, Oviedo) hasta finales de año, más información sobre las condiciones de acceso en este enlace a la web oficial.

          lunes, 16 de julio de 2012

          Recensión: Mitificadores del pasado, falsarios de la historia

          Categoría: Recensiones

          Bibliographic review of a new book with the proceedings of a conference about falsehood in historiography. It contains numerous articles about forged documents, cartularies, and documentation of Colonial America [Diplomatics, Documents tradition].

          Revue bibliographique d'un nouveau livre avec les actes d'un colloque sur la fausseté dans l'historiographie. Il contient de nombreux articles sur des faux documents, cartulaires, et de la documentation de la Amerique Coloniale. [Diplomatique, Tradition des documents]



          Datos bibliográficos:
          • Título: Mitificadores del pasado, falsarios de la historia: Historia Medieval, Moderna y de América
          • Autor/es: José Antonio Munita Loinaz (ed.)
          • Editorial: Universidad del País Vasco
          • Lugar de edición: Bilbao
          • Año de publicación: 2012
          • ISBN: 84-9860-585-3
          • Número de páginas:322
          • Precio: 20€



          Contenido:
          • PRÓLOGO
            • Presentación de José Antonio Munita Loinaz. (9-13).
          • HISTORIA MEDIEVAL
            • SANZ FUENTES, María Josefa, "Falsos y falsificaciones en la documentación medieval". (17-31).
            • PEÑA PÉREZ, Francisco Javier, "Nuño Rasura y Laín Calvo. Los orígenes del pensamiento mítico sobre Castilla". (33-65). 
            • CHASTANG, Pierre, "Culture médiévale de l'écrit et cartulaires". (67-87) 
          •  HISTORIA MODERNA
            • SIMÓN TARRES, Antoni, "Mitos historiográficos sobre la relación Cataluña España en la construcción del estado moderno. Una lectura crítica de la historiografía nacionalista española". (91-107). 
            • SOLA CASTAÑO, Emilio, "La imagen de los turcos en la literatura hispánica del Siglo de Oro y la literatura de avisos". (109-123).  
            • BARRIOS AGUILERA, Manuel, "El ciclo falsario de Granada: de los <<plomos>> del Sacromonte a los fraudes de la Alcazaba. Historia, mito y deconstrucción". (125-157). 
          •  HISTORIA DE AMÉRICA
            • GÓMEZ GÓMEZ, Margarita, "La documentación de Indias. Reflexiones en torno al método diplomático en Historia". (161-185).
            • TRASHOLEROS, Jorge E., "Uso y abuso de las fuentes judiciales. La relación de la Audiencia Eclesiástica del Arzobispado de México con los Indios". (187-201).
            • BATALLA ROSADO, Juan José, "La importancia de la escritura en Mesoamérica. Los códices y libros pintados" (203-254).
          •  COMUNICACIONES
            • GARCÍA ANDREVA, Fernando, "Notas codicológicas y paleográficas del Becerro Galicano de San Millán de la Cogolla" (257-283).
            • PETERSON, David, "La arquitectura del Becerro Galicano como clave para su comprensión" (285-307).
            • LERA, Alicia de, "Las características del papel en la Edad Media analizadas según las modernas técnicas de laboratorio" (309-321).

            Recensión:

            El presente libro recoge las aportaciones presentadas a las IX Jornadas de Estudios Históricos de la Universidad del País Vasco celebradas en noviembre del 2009 y cuyo tema marco fue la falsedad en la reconstrucción histórica. Si bien el libro no trata completamente sobre asuntos de las Ciencias y Técnicas Historiográficas, una gran parte de las aportaciones si están dirigidas a los intereses de los lectores de nuestro blog. Por todo ello, resulta importante resaltar esos artículos que pueden pasar desapercibidos al público dentro de una obra más global.

            Si hablamos de la búsqueda de la falsificación histórica, rápidamente podemos relacionarla con los orígenes de la propia disciplina. Sin embargo, el propio concepto de documento falso ha ido evolucionando, desde la denostación de las falsificaciones del positivismo hasta su contextualización y diferenciación. El artículo de la profesora María Josefa Sanz Fuentes incide en esta idea y pone tres ejemplos para diferenciar entre los tres tipos de falsificación existentes: "ad vera iura tienda" (reconstrucción fidedigna de un documento perdido en un nuevo soporte, sólo es un falso diplomático) y "ex dolo malo" (adulteración del contenido del documento) en un documento existente o en uno nuevo creado ex novo.  Para finalmente terminar hablando sobre la falsedad en los cartularios.

            Y es que si hay un producto escrito que se ha tildado de instrumento falso para construir una memoria ese es el cartulario, por consiguiente este libro cuenta con tres trabajos sobre ellos. El profesor francés Pierre Chastang, especialista que ha trabajado los cartularios del bajo Languedoc, hace una reflexión metodológica sobre el estudio de estos libros. Mientras que David Peterson y Fernando García Andreva estudian diversos aspectos del segundo de los cartularios del monasterio de San Millán de la Cogolla, el Becerro Galicano, mientras que el primero hace un análisis de la estructura del contenido para contextualizar la producción del manuscrito, el segundo se ciñe a sus aspectos externos, la codicología y la paleografía.

            Por otra parte, en el libro se pueden encontrar tres artículos sobre documentación colonial, aportando novedades sobre temáticas menos estudiadas. La profesora Margarita Gómez Gómez hace una reflexión sobre el método diplomático que después aplica a la documentación del Archivo de Indias, el profesor Jorge Trasholeros indaga sobre el proceso documental de la audiencia de justicia del arzobispado de México, y el profesor Juan José Batalla Rosado hace un extenso recorrido por los libros prehispánicos y su continuismo en la época colonial.

            Otro artículo que resulta interesante es el de Alicia de Lera, especialmente para los especialistas en codicología, esto se debe a que no sólo hace un breve recorrido por la historia del papel y su introducción en el occidente cristiano durante la Edad Media, sino a la introducción de los modernos métodos de laboratorio para el análisis del papel y de las tintas.

            También resultan interesantes los restantes cuatro artículos, tres de ellos referentes a la construcción de mitos nacionales y otro a los mitos de Granada, aunque ya se alejan un poco de nuestros intereses. Todo ello completa una obra en la que se hace una reflexión sobre la construcción de la historia y en la que se contempla en un lugar privilegiado, el peso de la documentación escrita y su posible falsedad.

            sábado, 7 de julio de 2012

            Lecciones a aprender del desenlace del robo del Códice Calixtino

            Categoría: Noticias

            Lessons to learn from the ending of the Codex Calixtinus theft.

            Leçons à tirer de la fin du vol du Codex Calixtinus.


            Un año después el gran misterio del robo del Códice Calixtino se ha resuelto y por fin hemos podido conocer los entresijos de lo que fue uno de los grandes golpes al patrimonio documental español. Sin embargo, a muchos les ha decepcionado el hecho de que detrás del hurto no hubiera una conspiración internacional, lo que daría pie a fantasías para la literatura, pero es que la historia tiene cierto aspecto cutre, y deja enormes dudas en la cuestión de la protección y la valoración del patrimonio.

            Imagen proveniente de Wikimedia Commons que carece de derechos de autor
            Imagen del apóstol en el Códex
            Y es que en pleno siglo XXI, todavía no existe una concienciación de que los documentos son tesoros que nuestros antepasados nos han legado y que generan enormes beneficios, ya que son el testimonio material que nos da pruebas de donde venimos. Evidentemente esta cantinela no es interesante para los políticos, responsables directos de su conservación, ya que prefieren ganar los votos a través de obras faraónicas en vez de invertir en adecuar correctamente los archivos. En este caso se puede achacar que el documento estaba en un archivo privado, propiedad de la Iglesia Católica, donde se ha custodiado perfectamente durante varios siglos, es de elogiar la labor de esta institución en la conservación de material escrito a lo largo de su historia, pero que actualmente no se ha adaptado a las nuevas necesidades que requiere un archivo histórico. Pero es aquí donde debe haber un consenso entre la institución y los organismos públicos, los primeros deben aceptar sus limitaciones y ceder parte de sus competencias sobre sus "thesoros", y los segundos brindar una ayuda económica para la modernización de estos centros de cultura (tanto de material como para contratar el personal necesario), para así permitir que la salvaguarda y el correcto acceso a los documentos en los propios archivos catedralicios. No es un tema sencillo de resolver pero esperamos que la lección del robo sea tomada en cuenta.

            Desde Conscriptio nos alegramos de que el Códice Calixtino haya vuelto a su casa y que no hay sufrido grandes daños, ya desde el primer día del robo hemos dado cobertura en el blog y en Twitter a este terrible hecho que despertó el interés a nivel internacional, estos fueron los artículos que hemos realizado:

            Ahora por fin podemos dar por concluido el caso y como la noticia del suceso ha sido ampliamente tratada por la prensa, lo mejor será ofrecerles un listado con los enlaces pertinentes en la prensa española:

            Y como en Conscriptio también tenemos numerosos lectores que nos siguen desde el extranjero, también ofrecemos un listado de enlaces sobre la noticia en la prensa internacional:

            Imagen proveniente de Wikimedia Commons que carece de derechos de autor
            Historia Turpini "Libro IV", fol.163